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Addi anunció US$285 millones en siete meses. Solo US$85 son capital de la empresa.

Warehouse, forward flow y Serie D son tres cosas distintas. La venta de cartera además cambia lo que Addi es: de prestamista a motor de originación.

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La colombiana Addi cerró con Goldman Sachs una venta de cartera por US$50 millones bajo una estructura de forward flow: la primera operación de este tipo que el banco ejecuta en Colombia.

Es el cuarto hito financiero de la empresa en 2026. Los otros tres: autorización de la Superintendencia Financiera para operar como compañía de financiamiento en abril; una línea de crédito estructurada —warehouse— de US$150 millones liderada por J.P. Morgan en mayo; y una Serie D de US$85 millones liderada por Citius y co-liderada por BTG Pactual a comienzos de julio.

Sumados, son US$285 millones en siete meses. Sumarlos sería un error, y explicar por qué es probablemente lo más útil que se puede escribir sobre esta empresa.

Tres instrumentos, tres cosas distintas

Los tres montos de 2026, por tipo de instrumento
Warehouse · J.P. Morgan US$150M Serie D · Citius y BTG US$85M Forward flow · Goldman US$50M

Solo el segundo es capital de la empresa. Los otros dos financian la cartera de préstamos.

Ver los datos
Warehouse · J.P. MorganUS$150M
Serie D · Citius y BTGUS$85M
Forward flow · GoldmanUS$50M

La Serie D son US$85 millones de capital. Alguien compró una participación en Addi. Ese dinero es de la empresa, no se devuelve, y es lo que corresponde contar cuando se habla de cuánto levantó una startup.

El warehouse son US$150 millones de deuda. Es una línea garantizada contra los préstamos que la empresa origina: financia el libro de crédito, no la operación, y se devuelve. Sirve para prestarle a más gente, no para contratar, construir producto o entrar a un país nuevo.

El forward flow no es ni una cosa ni la otra: es una venta. Un inversionista se compromete a comprar, de manera recurrente, la cartera que la empresa va generando. Addi origina el crédito y Goldman lo compra. El préstamo sale del balance de Addi, y con él sale el riesgo.

Esa última distinción es la que casi nunca se hace y la que más cambia el negocio.

Qué convierte a una empresa el forward flow

Una fintech de crédito que retiene su cartera es un prestamista: gana el diferencial de tasa y asume la mora. Su límite de crecimiento es el capital que puede poner detrás del riesgo.

Una que vende su cartera bajo forward flow es un motor de originación: gana por colocar, y el riesgo lo asume el comprador. Su límite de crecimiento deja de ser el capital y pasa a ser la demanda, más el apetito del comprador institucional.

Son negocios distintos, con márgenes y perfiles de riesgo distintos, y con valorizaciones que el mercado calcula de manera distinta. El anuncio dice que Addi "diversifica sus fuentes de fondeo", que es cierto y modesto. La lectura completa es que Addi puede crecer sin poner capital propio detrás de cada peso prestado, siempre que Goldman siga comprando.

El "siempre que" es la parte importante. Un acuerdo de forward flow tiene condiciones de calidad de cartera; si la mora sube por encima de lo pactado, el comprador deja de comprar. La estructura transfiere riesgo de crédito y crea, a cambio, un riesgo de concentración: la capacidad de crecer depende de un contrato con una contraparte.

Por qué la autorización de abril viene primero

El orden importa. En abril la Superintendencia Financiera autorizó a Addi a operar como compañía de financiamiento; después vinieron el warehouse, la Serie D y el forward flow.

No es casualidad. Un banco de inversión estructura una compra recurrente de cartera con una entidad supervisada mucho más fácilmente que con una plataforma no regulada: hay contabilidad auditada, requisitos de capital y un supervisor mirando. La licencia no es un trofeo, es el requisito previo para acceder a este tipo de fondeo.

Es el mismo movimiento que se observa en toda la primera generación fintech de la región: se empieza fuera del perímetro regulatorio porque es más rápido, y se entra a él cuando el costo de estar afuera —no poder fondearse barato— supera al de estar adentro.

Y por eso los totales de financiamiento hay que leerlos dos veces

Hemos escrito acá sobre cifras regionales que no cierran y sobre reportes que no dicen si cuentan rondas o empresas. Este caso muestra el problema en su forma más consecuente.

Si un conteo de "financiamiento a startups" incluye warehouses y ventas de cartera, un solo prestamista mediano puede mover el total de un país. Si no los incluye, el financiamiento real de las fintech de crédito queda invisible. Las dos decisiones son defendibles; lo que no es defendible es no decir cuál se tomó.

Una publicación menciona además que Addi alcanzó financiación por US$630 millones con J.P. Morgan, Goldman Sachs, BBVA y otros bancos. No pudimos establecer qué agrega esa cifra —si es acumulada, si incluye líneas comprometidas y no giradas, si suma los cuatro hitos de 2026 con operaciones anteriores— y por eso no la usamos como dato. Es exactamente el tipo de número que después aparece en un total nacional sin nota al pie.

Fuentes

Las cifras de este artículo provienen de los siguientes reportes. Los cálculos y las inferencias son nuestros y están señalados como tales en el texto.

  1. Addi cierra credito de USD 150 millones con J.P. Morgan · ABC Economia
  2. Addi estrena mecanismo financiero de Goldman Sachs en Colombia; suma nuevos recursos para su crecimiento · Valora Analitik
  3. Addi levanta US$ 84 millones y acelera su expansion con historica inversion de BTG Pactual en Colombia · El Tiempo
  4. Forward flow se suma al abanico de fondeo de Addi · iupana